martes, 9 de abril de 2019

Mano rusa


No voy a seducir silencio, porque hace meses se ha enamorado de mi.
Concuerdo con Raúl y su canción con explicación inválida.
Amenazo con no detenerme a entregar más de lo que me han pedido.
Concuerdo con las notas musicales, no con el ritmo y menos con el área.
Saboreo con mis ojos singulares, no le voy a hacer daño con ellos.

Lo dije, atenué, y no fue sencillo. Es un punto de partida para no querer más, no es incapacidad, es determinación. Te tuve en pensamiento recurrente, sin embargo, ya no quiero dependencia. No va más esto, quiero conseguir no tener planes echo personas, tan solo planes echo consecuencia.

Durante el día ya no voy a deducir nada, las revoluciones bajan, la energía sube y no es para uno, es para unas, es para conjugar todo y decirme que ya estas en la mejor etapa, en la de caer mal.

Ya no habrá presentaciones, ya no diré "todo bien", ya no dedicaré tiempo a lo inhumano, menos a lo hormonal, quiero que tenga trascendencia algo aún mas concreto, también lo abstracto, emociones inofensivas, jamás elevaciones para terminar atacada por el sueño inaudito. No te quiero hormonal, ya no te quiero.

Determinas puntos para no temer que puedan sabotearte, y creo que lo haces tú, nadie más, no voy a levantar el rostro para que veas lágrimas caer, voy a conquistar mi cueva y tendré el cuello tan erguido que no comerás de mi alegría, no, de lejos y de reojo tal vez sí, pero no te quiero dilatando más, no más.

¿Corriendo también me compartirás?
Ya nadie lo permite, menos una con escritos pasados.

Situémonos un poquito más a la izquierda, quiero estructuras que me eleven, que me digan mis cuatro verdades y me reduzca en la fogata de tu atardecer indeseable, quiero tanto pero nada con humanos.

En primera persona es más difícil, y aquí estoy. Con los oídos a flor de margaritas, árboles gigantes y pies descalzos, siempre descalzos.

Arráncame lo peor de mi, así habrá servido los minutos que me tomé, que dediqué y que invertí para tal vez nada, para tal vez convertirme en alfombra una vez más.









- La de los cabellos desordenados.