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miércoles, 26 de agosto de 2020

Siete días después.

 

Con justa razón detuviste la conversación, hoy nada es recíproco, no cuento con la misma energía de meses atrás, cuando el entusiasmo me invadía abruptamente, cuando me mentía con los pensamientos de entusiasmo que remetía antes de dormir.

Las cosas cambiaron, porque no me lees y tampoco me escuchas como quisiera, y no está bien que permita inmensa situación, me saboteo al aceptarlo, por eso no estará en mi mirada al finalizar la noche.

Recuerdo que trataba de todas las formas decir que todo va a cambiar, que habrán tiempos mejores, pero no sirve escribirte eso, tú quieres que sea igual de negativa, que me vaya igual de mal tal vez, que desee vivir en otro lado y maldecir a todos, pero eso no va a pasar, he trabajado tanto para aceptar que mis actos tienen consecuencias, que donde estoy parada hoy es por mis propias decisiones y mi motivación constante, no voy a permitir que tu actitud de mierda, acabe con lo poco construído, con una inversión de tiempo bastante caótica pero provechosa, no lo voy a permitir, hoy no, y espero que nunca.

Encuentro mi lista con tu nombre, esta llena de virtudes, de lo que me gusta de ti, de nuestra distancia, de tu sonrisa, de lo que me provocas, de mi pensamiento recurrente, de como quiero sentirme cuando te abrace, en esa lista tu nombre no lo encuentras pero lo deduces, en esa lista está lo mejor de ti que no reconoces, porque te compactas muy diminuto.

Esa lista con la ausencia de tu nombre, creció, la continúe llenando, escribí aún más, con espacios en blanco, por cuestión de nuevos inicios, pero volví, porque una regresa donde fue feliz. Escribir de un personaje me hace feliz, porque eso eres, un personaje, de eso que no encuentras ni en los mejores libros, eres de esos personajes que nadie logra conocer el peor lado de él, porque lo demuestra a diario pero con una sonrisa y una pizca de sarcasmo, pack compacto para cuestionarse aún más sobre tu finalidad como personaje de una tragicomedia de porquería.

Deberías darte cuenta que me alejas cuando bajas mis ánimos, que me alejas cuando detestas que te quiera ayudar a salir de esta, me descuadra que me cuestiones tanto al decirte que todo va a mejorar, entro en un episodio de terror cuando me ves como la enemiga. Justo cuando creo que tu siguiente mensaje será menos tenso, es cuando más denotas tu impaciencia y es ahí cuando determinas que no necesitas una persona con mis características en tu vida, justamente, soy esa persona, que lástima por ti, porque soy quien ahora da el paso al costado, y por un bienestar en conjunto. Menos heridos, más soñadores sin crítica.


Descansa, es lo único que aún puedo decir, porque sé que todavía no te descuadra y no hay respuesta para que me hieras.




- La de los cabellos desordendaos.





domingo, 6 de octubre de 2019

Dos jugadas más


Cuando creía que el tiempo ya no era mío, me sostuve a la idea de poder cogerte de la mano en calles denigrantes, en calles de gente mirando mi ceguera, ahí te cogía con certeza de aún más mentiras.

Tal vez prosperar ya no era mi suspirar, mi tarea ahora era prosperar en cada cigarrillo, estoy destruyéndome, estoy en picada. Quise correr hasta el mar y grite adiós, no te pude alcanzar, el karma me susurraba y mi progenitora me despertaba con un beso. Que miedo sentí. 

Todos los días mi prosperar se basa en noticias y artículos de españolas inteligentes, españolas que aunque me puedan destruir y confundir a diario, las admiro, no leo a las peruanas porque me atrapan y luego me fallan, les admiro, les temo y me escondo, nuestro círculo vicioso.d

Hace más de un mes me volví menos egoísta, comparto mis ideas tontas, corro aun menos, me sonrojo más, converso más, pienso en más que una persona, hago bromas que tenía prohibida hacer, contemplo miradas, digo palabras nuevas y conspiro a mi alrededor por las felicidad.

Hace más de 2 meses me siento extraña pero no estoy siendo totalmente congruente, me temo más que nunca, quiero ser emperadora, quiero ser reina maga, quiero llevarte el oro y las cartas de mentiras mas bonita de todas, te quiero llevar música con ritmo celosar, quiero conmoverte para luego me estrujas un poquito más, me sigo temiendo, corre.

Hace más de infinidad de días busco aeropuertos en los cuales puedan tenerme tomando fotos por días sin fin, los encuentro, me emociono, lloro y despierto temblando. La corriente del sueño se enlaza con la lluvia y suena tan exquisito, que mis entrañas se convierten en el aeropuerto más visitado por mis manos, mi ropa se desvanece y las estatuas se desdoblan en mi hombro.

Consigo controlar la sinopsis de sustancias pero no reparo nada, cuando recibí ese mensaje ya no conseguí ni la autoridad del espiralado, tampoco de las ondas y menos aun del abuso, ya no era suficiente enfocarlo, ya estaba en picada. Realmente el alcohol era consecuente, las sobresalidas curvas no eran aquellas que los de mentón pronunciado esperaban, todo corría y nosotros no quisimos agotarnos, las pupilas y las sonrisas no estaban en sintonía, mi peca se enfermó.

Estrictamente terminé lamentándome, no encendí esa vela.




- vasito pride cenicero 




martes, 9 de abril de 2019

Mano rusa


No voy a seducir silencio, porque hace meses se ha enamorado de mi.
Concuerdo con Raúl y su canción con explicación inválida.
Amenazo con no detenerme a entregar más de lo que me han pedido.
Concuerdo con las notas musicales, no con el ritmo y menos con el área.
Saboreo con mis ojos singulares, no le voy a hacer daño con ellos.

Lo dije, atenué, y no fue sencillo. Es un punto de partida para no querer más, no es incapacidad, es determinación. Te tuve en pensamiento recurrente, sin embargo, ya no quiero dependencia. No va más esto, quiero conseguir no tener planes echo personas, tan solo planes echo consecuencia.

Durante el día ya no voy a deducir nada, las revoluciones bajan, la energía sube y no es para uno, es para unas, es para conjugar todo y decirme que ya estas en la mejor etapa, en la de caer mal.

Ya no habrá presentaciones, ya no diré "todo bien", ya no dedicaré tiempo a lo inhumano, menos a lo hormonal, quiero que tenga trascendencia algo aún mas concreto, también lo abstracto, emociones inofensivas, jamás elevaciones para terminar atacada por el sueño inaudito. No te quiero hormonal, ya no te quiero.

Determinas puntos para no temer que puedan sabotearte, y creo que lo haces tú, nadie más, no voy a levantar el rostro para que veas lágrimas caer, voy a conquistar mi cueva y tendré el cuello tan erguido que no comerás de mi alegría, no, de lejos y de reojo tal vez sí, pero no te quiero dilatando más, no más.

¿Corriendo también me compartirás?
Ya nadie lo permite, menos una con escritos pasados.

Situémonos un poquito más a la izquierda, quiero estructuras que me eleven, que me digan mis cuatro verdades y me reduzca en la fogata de tu atardecer indeseable, quiero tanto pero nada con humanos.

En primera persona es más difícil, y aquí estoy. Con los oídos a flor de margaritas, árboles gigantes y pies descalzos, siempre descalzos.

Arráncame lo peor de mi, así habrá servido los minutos que me tomé, que dediqué y que invertí para tal vez nada, para tal vez convertirme en alfombra una vez más.









- La de los cabellos desordenados.

viernes, 12 de octubre de 2018

Cocíname en pista de púas

Hola

Solo te he tenido conmigo una noche, no sé que hiciste, no se cuál fue tu estrategia, no sé si fue una en sí, no sé si eras realmente tú en el auto, en el restaurante, en la playa, no sé si eras tú en el mirador. No hay que pensar, y menos en ti ahora, alerta: problemas, grandes, de esos que te hunden muy hondo, de esos que no quieres salir y si sales es porque tienes superpoderes.

Luna bonita de noche, de día iba a tener el gusto de conocerte, pero el cambio de plan salió favorable, hasta que te despojaste de todo, hasta que me quise ir, hasta que tu sentiste culpa. Un todo se destruyó, creo que nos estamos odiando, por una decisión que no quería asumir.

Escuchar tu voz temblorosa y luego segura, escuchar de tu madre, de tu padre, de tu hija, de la madre de tu hija, de tus estudios, de tu trabajo, de tu auto, de tu vida pasada, de tus vicios, de tu pasión, de tus objetivos, de tu querer, de tus inquietudes, de tus decisiones, de tus sentimientos, de tus gustos, de tus miedos, de esos que jamás tendrás el valor de gritarlos, conmigo los disfrazaste pero los desnudé, no temas, los guardaré en mi caja roja.

Eres diferente, eres esencia de fuerza y determinación, sin embargo, tienes más miedo de lo que en un ser humano cabe, pero solo tú entiendes de eso, porque estas creyendo en ti mismo a pesar de todo.

Eres una de las personas en las que poco confío, pero eres estado, quiero estar de copiloto y decir lo que pienso, quiero nada, solo quiero saber si estas bien. No puedo preguntar, no tendría respuesta. Haz acalorado ambientes en segundos, haz enfriado cuerpos, haz hecho enojar, haz hecho dramas post lío, haz hecho tanto para nada, tenlo presente, no comentes, no plasmes, porque ya no lo necesita nadie. Por lo menos se que ambos no necesitamos de eso, porque imagínate si pasaría, la felicidad nos abundaría y es algo que no queremos, ello duraría tan poco que volverías a desaparecer. 

He escrito luego de meses para muchos, un par de semanas para algunos, un par de días para los míos, un par de horas para ti. Estamos a nada de cometer negligencias.

Te he leído sobre el valor de las personas, que fumaste esta vez, creo que fue un tuétano muy fuerte, porque tienes el arma y base de todo. Felicidades, muy bien campeón.

Un sombrero sin pliegues, unos lentes inservibles, una canción estúpida, unas manos temblorosas, un camino sin púas, no, con demasiadas, un semáforo ignorado, un abrazo olvidable, un amorío falso, una decisión de muchas consecuencias, un amor en los malos tiempos, una detención de terror, un instrumento que jamás toque, una vista oscura, un ciudadano sin identificación, una risa entre lágrimas, unas lágrimas entre las sábanas, montañas en tu pecho, respiración agitada, un par de medias debajo del asiento, un reto que caducó, una niña ausente, una mujer caminando sola, un hombre en forma de lloriqueos, un frío de los mil demonios, un silencio cómodo, un silencio necesario, una mente feminista, una mente cortante, una personalidad inofensiva, una ruleta mental, mejillas calientes, calles silenciosas, país cercano, pistas secas que formaban un camino corto, que deseaba tanto que jamás tenga fin. 


Eres suma de tanta ausencia y tanto daño superficial. ¿Quién te hizo eso?

Aun pienso mucho en vociferar que pasa y que no, tal vez las etiquetas dormidas sean el pan de cada día y nadie esta preparado para semejante puesta en escena, nadie, y menos tú, pequeño niño de escarlata.





- La de los cabellos desordenados.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Jueves 9:39


Tiene miedo de que ya no sean amigos. Creo que porque ella ya hizo planes, creo porque ella había soñado por varias noches ejecutar su plan de intervención perfecto. Pero también esta segura del respeto que le dará al individuo cuando decida alejarse poco a poco. Tiene un pensamiento ya estructurado y nadie se lo va a cambiar, entonces ella debe tener en cuenta que si se aleja está en todo su derecho. La vida no tiene mucho tiempo para estar deteniendo a personas, el tiempo avanza en cuestión de cortinas de vientos, no las vemos, no las sentimos, pero sabemos que están ahí. Creo que ella tiene la tarea de decir lo que le sucede, pero tal vez el silencio tenga más protagonismo en esta ocasión. Que bueno que la amistad duela pero no rompa, aunque depende del grado en el que hayas avanzado. Ellos jamás han compartido algo, entonces se puede desvanecer entre tanta materia y pensamiento abstracto. 

Son 9:39 de la mañana y quiere saber la codificación del hombre ahora mismo, pero no será posible hasta que el acto de la comunicación se presente, pero no quiere sentirse "sin un por qué", porque en el preciso momento de alguna respuesta, muchas cosas pueden pasar. Puede ver un malestar arrasador, una respuesta no deseada o un final. Ella quiere sujetar su determinismo y avanzar sin temor, pero aún le interesa lo que piensan los demás, y los demás son tres personas.

¿Por qué para muchos es tan fácil todo?

Ella cree que es por el relajo único que les caracteriza a tanto tonto humano, cree que todo es fácil así, el relajo ha estado con ella 100% 3 veces y no es algo que anhele con todas sus fuerzas, hay ocasiones en las que acepta que se pueda ausentar por largo tiempo, pero el avance de aquel compromiso que jamás acordó, le está haciendo creer que todo irá bien, que no podrá cometer más errores, no más de lo real.




- La de los cabellos cortos sin movimiento.


viernes, 20 de octubre de 2017

Velada del 7 de octubre


Aprieto mis manos, miro alrededor, escucho mi canción favorita de estos últimos días, tomo una sopa cuando detengo mis dedos, frente a mí una rosa de papel gigante, y al otro extremo mío, mi hermana viendo una serie muy concentrada. (Panorama actual)


El cinco de octubre del 2017 viajé a Lima. Iniciemos los verbos. Comer, beber, embriagar, alcoholizar, festejar, bailar, caminar, estudiar, comprender, escuchar, visitar, besar, abrazar, descansar, observar, analizar, saltar, fumar, sujetar, duchar, dormir (aunque hubiera preferido no hacer), manejar, conversar, gritar, pasear, escribir, compartir, publicar, fotografiar, filmar, correr, respirar.

El seis de octubre me cazaron, me atraparon y fui presa fácil. En realidad no, ambos fuimos animales atrapados, solo faltaba unirnos. Las redes sociales eran nuestras aliadas desde tiempos memorables, aquel día fueron nuestro pulmón. 

Yo ubicada en varios lugares en cuestión de segundos, él de compras de un lugar a otro. Días anteriores teníamos previsto festejar, "la noche es corta", en realidad si lo era, pero en un "Mírame a los ojos - Jajaja-" se detenía el tiempo con risas y sin excusas.

Llegaba a mi ubicación y me cambié, no tenía la decisión final, no tenía frío, tampoco calor, no sabía si meterme a la ducha hasta derretirme, o sabotearme y dormir, mientras los demás se iban de fiesta. Tan solo cogí la ropa y me cambié, mi celular no funcionaba, no prendía, fue en ese instante y lo que restó de la noche, que mi odio a la manzana mordida iniciaba. El vestido azul con cuello bebe rosaba mi piel, las pantis negras de igual forma, me agaché por las zapatillas, busqué el collar indicado, sacudí mi cabello, pinte mis labios oscuros, no estaba feliz, los pinté rojos, di un salto, respiraba de forma muy consciente, regresé a la habitación, cogí mi cámara, cogí mi cartera, dinero, busqué mi personalidad, atrapé la sonrisa y me dirigí a la puerta, me despedí del grupo en la sala y dije "Ya vengo", una de ellas me vió me sonrió y me dijo "uuuy, te vigilaré desde la ventana, desde aquí lo veo todo" y en mi mente me decía "Maldita sea, es cierto" por eso amo su hogar. Mi otra amiga también sonrió al verme y tenía una sensación estupenda, ya quería verlo. Salí del lugar, me dirigí al ascensor, baje 9 pisos, mientras que me miraba y miraba las 4 paredes, en el primer piso debía decir "Hasta luego", salí del edificio, cruce las líneas peatonales, y él estaba a pocos metros de mi "desorientado" aunque yo tengo otra teoría del momento.

Nos saludamos, aunque primero salude a su espalda y luego a su rostro. Nos obsequiamos un abrazo e inicio la caminata y la conversación. Sujetaba mi cartera en momentos precisos porque creía que se caería pero solo fue una acción sin importancia. El parque Kenedy ubicado en Miraflores era el escenario de nuestra velada. Nuestros temas de conversación fueron diversos, fueron muchos, todos con algo oculto, luego lo descubrí. Nos detuvimos para sentarnos y "descansar" pero lo creía innecesario, continuamos la caminata y fuimos a uno de mis lugares favoritos, Larcomar, siempre que voy a Lima voy a ese lugar. Una historia a los 18 años tiene la culpa. Desde esa edad me gusta ese lugar, es que en realidad Larcomar es más que tiendas, patio de comidas, bares, etc, tomenme en serio, es mucho más que eso.

Detalles de la conversación camino a ese lugar no los daré, aunque inconscientemente lo hago, esa habilidad es innata, "No lo quiero decir, pero  lo digo", tonto pero me pasa.

La libreta. En el camino el aroma del mar era exquisito, deseaba quedarme ahí a contemplarlo de por vida, él y sus anteojos fijaron puntos en un objeto, una libreta, según yo algo peligroso, una bomba, algo negativo sea lo que sea, yo exagerando, yo siempre. Él se reía de mi, yo tan solo continuaba caminando y firme en mi posición de lo peligroso que era tomar algo encontrado en la calle. La gente alrededor era suma cósmica inusual y perfecta, era el momento de disfrutar a todos, al momento y sobretodo la compañía.

Llegamos a tomar asiento, a ubicarnos uno frente al otro, inicie tomando fotos de él, el cogió mi celular e iniciamos a filmarnos, tomar fotografías, reír, contar cosas y continuar con lo usual. Luego de tanta charla ambos teníamos hambre y nos dirigimos a un lugar nuevo para mi, "Papacho's". Él ya tenía claro que pedir, bueno su lenguaje no verbal me decía eso, fui yo la que no tenía claro nada. Al final decidí. Quiero hacer énfasis en la hora, creo que eran 12:10 am aún había gente comiendo me sentía más tranquila, nos sentíamos más tranquilos, pero se iba uno tras otro, pero no estaba muy observadora en cuanto a eso, mi objetivo era él, era conocerlo, era vibrar, era compartir, era transformar ese pedacito de vida con un compañero de velada. Habíamos llegado al lugar indicado, crayolas y papel, eso es fantástico, siempre quise ir aun lugar de comida con aquello. En Cuzco tuve la opción pero jamás se concretó. Lima estaba a mi favor, en realidad, estaba a favor de ambos, de una combinación nueva, extraña y muy cálida. Nuestros platos llegaron, las hamburguesas gigantes estaban queriendo estar entre mis dientes, pero la guarnición de camote me estaba enamorando aún más y la devoré, mi compañero era libre de coger los que deseaba y así fue, todo era preciso, todo era perfecto, mi dibujo, mi comida, mi lugar, mi viaje, mi compañía, todo se transformo a mío desde que decidí pensar en conjunto pero desde mi anhelo.

La hora no se detenía, recuerdo que ya eran casi 2 am y mi cuerpo era feliz, pero siempre lo bueno debe acabar, salimos del restaurante, entre luces, música, voces, mar y fantasía. El malecón nos esperaba, tenía que distraerlo, lo había abrazado por el frío, tenía que huir, la caminata de regreso fue una lección de como filmarte a ti mismo sin sentirte tonto, lo hice y me sentí como siempre, siendo yo. Él lo intentó, lo logró, estaba siendo él a través de una cámara. 

Mientras hablaba con él, compartí situaciones en vocablos y compartí extractos de mi vida, algo que siento perdido en muchas personas. Se pierde tan velozmente que me asusta. Él me obsequiaba fragmentos únicos, su realidad, su historia, su día a día y sobretodo, me obsequió tiempo, agradecida por eso, fue estupendo.

Llegamos nuevamente al distrito donde me esperaban y decidí desviar el camino inicial, y él aceptó, y la risa fue su mejor amiga por más de 5 min, si estas leyendo esto, eres un loco encantador, te mereces el amor de esa mujer. Cruzamos muchas calles, yo estuve seria por algunos minutos por personas ajenas, luego expulsé algo que no me agradó. Continuamos el recorrido y las preguntas no estaban ausentes. 

Llegamos al parque, fuimos a las mesas de ajedrez, le pedía a la luna que me abrigara porque el frió me invadía, le pedía al sol no salir, le pedí a él respuestas. Nos pusimos de pie luego de 40 minutos, nos dirigimos a un pasaje solitario, seguíamos en modo curiosos, queríamos saberlo todo, pero eso jamás se lograría, saberlo todo de alguien en una noche es para extraterrestres, para humanos se trata de un constante compartir.

La frase de la noche "¡Que fluya!". Lo logramos, fluyó perfectamente, fluyó con abrazo de inicio y de final, abrazo con sabor a "Vuelve pronto". La puerta del edifico nos contuvo, se convirtió en testigo, el aroma del pronto amanecer fue el pilar del fin de la velada. 

Y se convirtió en la velada del 7 de octubre.

El tiempo, el móvil y el arte de la velada.

Tu voz sobra en el momento que decides dibujar o escribir, con la presencia de alguien nuevo. Al iniciar la interpretación lloras, te retuerces, mueres confundido. 

Me suele pasar, ¿y a ti?




- La de los cabellos desordenados.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Conversación de trece minutos


Hace una semana exactamente, recibió un mensaje, este venía con buenas y malas noticias, noticias entreveradas y constipadas. Fue un mensaje directo. No esperaba algo menos pero si algo más. Terminaba esto, e iniciaba aquello también, las cosas no podían quedar inconclusas. De repente sostuvo el mensaje con mucha tranquilidad pero no sabía con exactitud lo que debía hacer, o peor aún, no sabía la respuesta para aquel mensaje.

Sabía de quién era el mensaje, sabía la intención del mensaje, sabía la consecuencia de ese mensaje, pero atinó a responder 4 minutos después.  Diciendo que "Veía venir ese mensaje a ella en cualquier momento, pero no creía que sería ahora". El mensaje tenía como remitente "Hombre que cumplió". 
Ella despertaba aquel domingo con ese mensaje, porque la noche anterior estaba de fiesta, estaba tratando de ser ella con vestido e ideas espontáneas. Pero sin duda, la mejor alarma fue aquel mensaje. Cabe aclarar que la despertó el mensaje, más no la levantó, al contrario la tumbó a la cama con una mirada perdida a aquella prenda favorita, pasando mucho tiempo, tal vez por horas, escuchando música, queriendo destruir el mensaje para creer que jamás lo recibió y miles de excusas. 

Quedó plasmada. Recogió su mirada, tomó su cuerpo y decidió dormir por más tiempo. Decidió olvidarle, tenía que. Había llegado a su fin un pedacito de vida compartida. Ya no quería recibir mensajes por un largo tiempo.

Su juicio solo se detuvo a aceptar la situación, y antes de que alguien se imaginara el mensaje, lo mandó a personas extrañas intentando hacer un experimento social, cruel y determinante para los frágiles. 

Le respondió: Tan solo no existas, vive, pero sin recuerdos.




- La de los cabellos desordenados.


jueves, 2 de marzo de 2017

Diagnóstico de la Civilización


Hace un par de semanas una frase me esta rondando por la cabeza, algo cero trascendental, pero, algún día lo será para alguien. Cuando llegue ese día tan solo le susurraré al oído a la persona mas afectada ... "Lo sabía", le diré, mientras mi cara sea el océano viviente.

"En algún lugar de alguna selva, alguien comentó: Que raros son los civilizados. Todos tienen relojes y ninguno tiene tiempo."

Había olvidado lo importante que es el tiempo para la raza humana, es lo que puede significar vida o muerte, puede significar una bendición o una maldición, crecimiento, aprendizaje, pérdida, e infinidades de cosas, pero para muy pocos significa lo real, un montón de números que corren para que la meta sea tan solo descansar,

Tú y yo estamos en la carrera del tiempo, pero tu tiempo es diferente al mío, puedo llegar a creer que mi tiempo ni siquiera se adecua a mí y eso es aún mas confuso, porque al ser de mi propiedad, tendría que ser mi estructura pero el tiempo no está de acuerdo, por lo menos conmigo no.

Se señala el mismo como el apoderado de mi alrededor, dejando que me asfixie o me tranquilice, descanse o no me detenga, que viva o que deje a otros vivir.
Sin embargo no es fácil combatir con el, pero es más fácil detenerlo con una buena canción, con un excelente mandala, con una adecuada historia, 


Todos dicen que el pasar de los años es tiempo pasado pero muchos siguen viviendo en él.
Había olvidado lo importante que es el tiempo para la raza humana.



La de los cabellos desordenados.