Hubo una época en la que el amor se detuvo y lo dejé atrás, aunque yo lo haya abandonado, él jamás lo hizo, porque en mis lágrimas estaban las ganas de que todos mis actos se convirtieran en sensatos, ya no quería romper fotografías, ya no quería escribir cartas de odio. Oye yo llamaba odio a las cosas que no me dejabas hacer, puberta situacional alerta, lo lamento. Ya no quería desear muertes, la pubertad y adolescencia sacaron un lado artístico bastante insólito, pero creyente, me hicieron creer que si todo estaba mal, tenía que resolverlo y sentir que la intensidad bajaba y parte de mi acción peligrosa se detuviera, creíste en mis etapas desesperadamente, jamás juzgaste en mi delante, y por eso te hace el ser más real de mi vida.
Tienes los ojos más hermosos ante toda óptica, tienes paciencia en más partes de tu cuerpo que en tus acciones, no me preguntes si es bueno o malo. Cuentas con una alfombra de girasoles diarias, pero no quieres aceptarlo, eres motor y motivo, eres piano con notas lentas y suaves, eres instrumento de arte, eres cosquilla de amor, eres chispa de algo epatante. Eres chocolate y manjar del bueno, eres el poema más bonito de todos, y nadie lo expone porque dejarían de buscarte y queremos que continúen en la misión. Eres suma de tantos componentes, de varias galaxias, por eso estoy segura que no soy de aquí, y espero romper el hechizo para descubrir mi verdadera onda magnética y mi lugar real, porque algo muy dentro de ti aún tiene miedo de revelar, respeto pero no comparto, es inexplicable la razón, todo a su tiempo.
La moda tuya era llevarme a todo lado, era el llavero más bonito que tenías, presumías y yo me llevaba los mejores elogios de todos, era el accesorio más bonito con el que contabas, tu collar de perlas jamás fue suficiente, y tus lentes con cadena y chispa de elegancia no tenían el vaivén de atracción que necesitabas, tú y yo eramos el complemento perfecto.
Espera, ¿Complemento es lo correcto? Tal vez no, no somos pares, somos estructuras completas, con necesidad de la otra, eres una vez más la melodía en el piano que Rebeca no pudo escuchar, lamentable, no estamos a tiempo, y no me siento mal por eso, tú tampoco lo hagas, yo sigo molesta con ella, la abuela no fue fenomenal, tengo cartas dirigidas hacia ella, en las cuales le reprocho cosas, mi pubertad siendo encendida luego de varios años, así es, nuevamente, pero no estás involucrada, eres más que su partida, eres fiel testimonio de creación arcano, solo mírame.
Curiosamente eres más, empero, lo discutiremos en otra carta.
| ¿Dónde estas? |
- Enredada y encerrada.