martes, 29 de septiembre de 2020

En otro clima

 

Hola,


¿Recuerdas cuando nos escribíamos cartas? Yo no mucho, creo que en mes de misión fue el momento que nos escribíamos menos pero con cartas, es decir donde más sentimiento cargaban, sin embargo, la carta de pandemia en pleno 2020 fue la que más feliz me ha hecho, gracias por eso.

Quiero hacerte un recordatorio de varias cosas, eres el ser que siempre tiene algo que decir, no te digo que siempre sea acertado ello, pero el silencio no es tu amigo, y en un mundo donde siempre nos piden silencio y nos quieren callar, tú destruyes ello y está perfecto, eres lo que genera más complejidad, el mundo que quieres es complejo, por eso tenemos que atacarlo con más de eso.

Juguemos a quien recuerda a detalle nuestras conversaciones en la vereda de mi casa, creo que sería muy reñida esa partida, porque tenemos tantas memorias ahí, memorias se pensamiento, memorias en fotografía, memorias en palabras de otros, wow, de todo en intensidad inexplicable.

Hace dos años partiste, ¿Cómo vamos a continuar siendo amigos con esta distancia? Cómo siempre, con una comunicación fluida, con un par de videollamadas, con un par de memes, videos graciosos, con problemas internos, lo vamos a resolver como lo hemos hecho siempre, no desistiendo, porque tú no desistes, jamás te he visto hacerlo. No lo hagas tampoco ahora.

Te presumo, te halago cuando no estás, porque mi amigo hace lo mismo a escondidas, somos de secretos, somos de risas infinitas, somos de ideas retorcidas, somos de tabúes lejanos, somos de conversaciones serias, somos de conversaciones densas, somos de compartir ideas y no estar de acuerdo, somos perras empoderadas con peso corporal que destruye ideales, eso somos.

Me llevas en un tatuaje, me llevas en algunas respuestas, me llevas en algunas fotografías, me llevas como puedes pero me llevas.

Sé muy bien, que este año ya nos destruyó internamente, estamos en proceso de reparación, entrando aún, sé que lo estas intentando, igual yo, pero es difícil, me reparo, me deconstruyo y el encierro me detiene, aborda lo peor de mi.

Es una carta para ti, pero una carta de amistad que reafirma que entiendo y entenderé la ausencia, tus momentos y tus decisiones.








- La de los cabellos desordenados.





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