jueves, 6 de mayo de 2021

Dedo en el lagrimal

Suelo tomarme días en silencio, en los cuales hay una larga espera de lo real, de lo llamado interior, casi siempre se llenan de pensamientos genuinos, creados, derivados de ideas, continuación de una historia jamás contada, todo eso en la ciudad pequeña en la que me encuentro, cargando y cabalgando tierra por mi inmensa imaginación, queriendo correr hacia el mar, pero solo alcancé levitar, decepcioné al grupo al que ya había desafiado, determinando lógicamente que me arriesgué pero no gané y pues, ellos, no lo sé.


Corría a paso muy inseguro, la cadera me estaba jugando una mala partida esta vez, levitar no era una opción, un pucho no se me cruzó y el alcohol lo ando evitando pero termino en sus garras. Me situé con luces tenues, detuve mi deseo en medio de la noche, escribí muchos mensajes, conté una nueva historia, mi almohada me acarició y saboteé mi plan para esa noche, no estoy quejándome, te estoy involucrando de una forma que ni siquiera existe.

Cambié de posición las cosas pesadas de mi cuarto, algunas lágrimas no mojaron y ciertas cartas están sin destinatario, estoy a tiempo de fundirla, de hacerla cenizas y jamás contarte que decía en ellas, un poco patético y negativo de mi parte si no quiero contaminar mi pequeña ciudad. 

Me toco el rostro evitando que brote evidencia, evitando recordar buenos tiempos, esos, en los que no sabíamos si estábamos viviendo o nos estábamos consumiendo, con lo intenso de las miradas. El tiempo sin transitar, yéndose tan rápido que un día ya no éramos nosotros, solo eran lugares con una historia de más de treinta personas en las que dos se consumieron hasta las lágrimas.



"No creas todo lo que piensas"

¡Carajo! A veces me pongo trampas, a veces suelo andar cuando todos duermen y el ruido mayor son mis creaciones de madrugada y ahí me estanco y pierdo el juego, caigo en mi trampa.

Pero también elimino ese pensamiento negativo que está apunto de hacerme caer, esa pizca de porquería que quiere determinar mi día con lo parecido a la abnegación salvadora, mierda barata, no creo en ello, no ha venido con algo que de verdad alcance para muchos, por eso me alejo, corro y determino mi día con el pensamiento real y liberador, tocando fondo de forma deliciosa.

Mientras cosas pasaron, ausencias se presentaron, una en particular, cuando concretamente viviste y fijaste tu integración y tu pureza artificial, justo cuando empezaba a recordar que ser culto en información ausente de mi, tenía que ser captador, no lejanía genuina con lenguaje escrito que se sentía con granos de superioridad, ahí caí en cuenta, ahí te ubicaste y no quise compartir nada más de tus temas, no soy una ave que quepa en tu nido de paja artificial, que crees que jamás se echará a perder, y ahí perdiste tú.

Que bueno que no prometes y no haces tratos serios, por lo menos no con la gente ajena a tu hogar, porque no cumples, no estás, no te alcanza.

Veo las luces pequeñas que iluminan mi cuarto y tienen una forma chiquita pero determinante para darme la sensación de cerrar este escrito, que están cansadas de acompañarme con una mirada confusa perdida o hasta cansada de lo mismo y empiezan a chillar calor, cierro escrito.

Las sábanas blancas, el libro devorándome, yo ausente. 

Las páginas manchadas, la historia real, yo protagonista.



















- La de los cabellos desordenados.


domingo, 31 de enero de 2021

Reto fotográfico

Conspiré con los astros y está hecho.


Hace un par de semanas no lo tenía claro, no sabía que el último día del mes tomaría al toro muy determinante y construí lo ya pactado meses atrás. Continuar con la labor de crear e inspirar a los demás. 

Contener la respiración, querer continuar con la luz natural y la cámara encendida, no detener nada.

Enfuscar belleza de un instante.

Una cadena de fantasía.

Una cama.

Una copa de vino.

Un desenfoque instantáneo.

Un miedo.

Una silueta.

Una fantasía.


Corría a escribirlo a ese libro, entre hojas manchadas de café, no era mi lugar, no era evidencia clara, nada estaría en su lugar, me adelantó, me cuestionó luego de un día de lágrimas entre líneas rasgadas de dolor, creo que se estaba despidiendo pero también me estaba pidiendo ayuda, colocaba todo en su lugar para no dejar rastro de lo simple que era obedecer a su mar de ideas muy bien ubicadas para su mala suerte.


Con ideas en cubos de hielo, alto volumen al piano, iba tomando forma de despedida, el tiempo corría mas de prisa, continuaba el tempo del mismo estilo que había sido descubierto, no era cuestión de creencia, ya estaba todo destendido, nada más que sacudirle ni menos vacilarle, ya todo había sido apto.




- R.V.

 

lunes, 25 de enero de 2021

El placer de no pertenecer

 

Creo que no estamos en sintonía como hace un par de meses, como hace un año atrás, cuando creíamos que todo estaría bien. Ahora todo se controla pero no se vive y menos se disfruta, estamos siendo piezas en locación estratégica para no caer. Para que el jugador no pierda.

Desde hace un par de semanas estoy haciendo lo mismo con mis pensamientos, los divido, pero uno vence, creo historias, de las que quiero que me pasen, sin embargo, no estoy contenta, no termino feliz, y es que el sufrimiento o por lo menos la consecuencia del acto resulta ser triste, luego de todo lo acontecido anteriormente, es decir la historia de emociones que creé. 

Cuenta hacia arriba y cuelgo menos cuadros.


La esencia no es tan crucial como parecía hace unas semanas atrás, creo que no tiene tanta fuerza como me lo he repetido, no es nada claro.

Mis brazos no se cansan, tan solo se marcan, confieso todo en la madrugada, consumo del mar y del sol cuando nadie me ve, sitúo mis manos en ese lugar, detesto el alboroto más que nunca, sospecho de todo y todos, me niego a salir, me conmueven las fechas especiales, cambio planes a los minutos, suelo tener encuentros íntimos por continuidad y calidez, mentira, no es como antes, es como si ya se acabara la determinación. Parece perdido.


Me devoro el cielo, hago una fiesta deprimente en mis cuatro paredes, comulgo recuerdos, transcribo metáforas, trazo en mi psique y ruego por una tabula cada noche.

Conspiro con pastillas y varios vasos vacíos, miro de reojo por encima de todo lo cercano, me deleito con todo lo negro de mi habitación, intento no destruir lo blanco y trato de no conjugar con lo transparente de mis días.

La piel suele ser carne de tres semanas.


Las historias que construyo son mi realidad constante, basado en hechos escritos jamás públicos, el conjunto de intérpretes no tienen autorización, no saben de quiénes se trata, suelen decir nada y redactar todo.

El tiempo entre sábanas es irregular, puedo contribuir a construir o puedo detenerlo todo, caer en lágrimas, sonreír a medias, buscar, sostener y apretar las almohadas en su nombre, todo estaría igual para esa persona, pero el corte de esa historia sería delicioso.

Colocaría las cámaras debajo de la cama, susurraría la lámpara al inicio y al final, los espejos serían los afortunados y toda prenda o tela del lugar caería de inmediato. Terminando la redacción a tiempo y el film conspirando a más.

De forma curiosa no cerraría puertas, ventanas ni menos ojos, porque el interior de la creadora de viñetas está protegido y cerrado desde el momento que inicié a contarte esto a detalle. 















Como una secuencia de nuestro último chat.


- R.V.





martes, 22 de diciembre de 2020

Un tweet el veintidós

 Hoy se me interpuso un tweet "Brutal la diferencia entre como empecé el año y como lo voy a acabar".

Quiero hacer videollamada con mi persona favorita de la vida, contándole como y porqué me siento tan identificada, como si fuese un final bastante crudo y demasiado desagradable. Pero esa sensación no iba hacer ajena, solo que hablar al respecto contamina un poco el positivismo que a veces exigen. Harta también me tienen.

¿Cómo terminas este año?

No lo voy a describir a detalle, eso lo diré en esa conversación pendiente, un poco más indefensa, tal vez un poco más cruda y queriendo terminar pronto, para luego irme por ahí a fumar un cigarrillo, quién sabe, tal vez a fumar de eso que el chico esencia siempre comparte. 



Murmuran un par de voces al mirar las luces pequeñas de mi cuarto, creo que me quieren más cerca.



¿Algo más que decir?

Muchas cosas. Entre ellas, la molestia de la gente sin sentido y con mucha razón.

El abismo interminable de las mentiras, de las oraciones no terminadas, de lágrimas de mucha gente, de jóvenes encerrados, de mujeres más indefensas que nunca, de héroes sin capa, de una gran invasión de cobardes en corbata, de un sin fin de mensajes no enviados, de canciones no dedicadas, de amistades caducadas, de gente estúpida, de gente astuta que no entiendo.

Caigo en cuenta que las excusas más tontas llegaron a mi chat, personas que aún no saben que quieren o creo que yo tampoco se que quiero de esas personas, a veces el paso al costado también es dedicarle un tiempo, y no quiero dedicar nada, absorbe mi aura, la cual esta abandonada junto a mi escritorio nuevo en mi antigua habitación, en la cual paraba mucho tiempo, la cual era pequeña y tenía muchos secretos, conjugaba mucho la música con mi creatividad nocturna, arte con la energía de un lente y sondas de luz, belleza que extraño. Podría hacer más de eso, pero algo se quebró en ese regreso, algo se quedó a miles de kilómetros de mi hogar.


Ahora planeando ver a los hombrecitos que hicieron el inicio de mi 2020 increíble, ellos vuelven pronto, y el entusiasmo y nostalgia me invade, quiero abrazarlos mucho, quiero mis noches de juegos de mesa, mis noches de puchos infaltables, mis conversaciones en la plaza de un lugar donde nadie nos conoce, extraño que me traigan torta que apenas comeré, extraño esas miradas cómplices en medio de una misa, extraño que quieran beber y no poder, extraño varias cosas del inicio de mi año junto a ellos. 

Hecho de menos descubrir música nueva con uno de ellos, que nos emocionemos por la gran hazaña que hicimos, que nos riamos tanto que nos quieran sacar del lugar. 

Así de genial y lejos de casa inició mi año, para que termine lejos de los sujetos que lo alegraron y atada a mi casa nuevamente y con el peligro de un virus letal ¿Así o peor?



Acto - consecuencia. Si estas leyendo esto, tómalo y llévatelo para que no lo olvides.



Me dio más que recuerdos, me dio serotonina para todo este año, y ya entiendo el por qué. 

Actúan los astros con una divinidad compleja pero acertada, es arte madre.





- RV





martes, 3 de noviembre de 2020

Nunca me perdí

 

Soy la "adulta ideal" a la que le hubiera hecho muchas preguntas, así que, estoy extasiada de calma, porque la curiosidad jamás ha sido ajena a mí, me sigue y yo le abrazo cada vez que me visita.

Mi querida niña, nada es como te lo proponen e imponen. 

Aquellos adultos con los que te rodeas en el colegio y en casa, los que te llenan de tantas realidades, quiénes asumen a que debes aspirar, pero es porquería pura.

Cómete al mundo de tu forma, jamás expliques tus cambios. 

Pequeña te llenarán de inseguridades, querrán que dibujes de una sola forma, te dirán que ser mujer es bueno porque tienes beneficios pero estarás en peligro por las mismas razones. Querrás llorar constantemente cuando ya no seas niña, y si eres libre tendrás a las personas correctas para escucharte.

La libertad será un punto de quiebre todo el tiempo, será una trampa , porque mientras la deseas, unos te arrojarán mil palabras por ello, otros te dirán que estas loca, te insultarán, te cuestionarán todo, y te cansarás, pero te pondrás de pie.

Todos los diarios que escribiste serán inspiración pura para tu blog, para tus fotografías y proyectos. No escuches a los adultos que te dicen "No estás hecha para eso, no lo intentes" o frases negativas que carcomen y debilitan la creatividad, aléjate de ahí.

Escucha a tus cantantes favoritos de la adolescencia, ya tendrán más sentido sus canciones. El idioma no será un impedimento, al contrario, nadarás en esa palabra exquisita que pocos entienden.

Correrás en varios brazos, todos serán cómodos, pero tienes que reconocer los brazos que quieres para más tiempo que un polvo. Deberás interpretar cada movimiento y palabra de la peor manera para que no te sorprendan las acciones futuras de esos mismos brazos. Piensa mal y nada te sorprenderá.

Escucharás la misma canción un millón de veces, y no te cansarás de escucharla tanto, te dará vida, y sorpresivamente querrás escucharla una vez más. Recuerda que esa canción significará mucho justo en la etapa que te encuentres, o en la persona que con su ausencia te sorprendió y enseñó nada, pero algo dejó.

Tendrás lunes horribles, no querrás responder, no querrás levantarte de la cama pero tendrás una sonrisa al final del día, un poco de hipocresía que hace bien.

La cabeza y sus ideas paralelas te harán delirar, los recuerdos parecerán de la noche anterior, te morirás de miedo por las noches por cada respuesta que te llegue, no querrás coger el celular por más de dos horas porque estarás cansada de lo mismo de siempre, te ocultarás, desaparecerás.

El sol te hará enojar y la lluvia llorar. Sólo pensarás estar en la playa. Te convertirás en fan de las flores justo cuando su precio se eleve. No comerás tu plato favorito seguido porque te lo prohibirán. Gritarás debajo de tu sábana. Habrá un año en el que conocerás más hoteles que discotecas. Habrá un año donde dormirás menos que los demás. Tendrás amigas que cambiarán y tendrás que alejarte de a poco. 

La universidad será la peor etapa, solo rescata a tus amigas y a los buenos profesores, estudia lo que te enseñe a ser una excelente persona no una excelente profesional, esas son patrañas. La universidad no quiere lo mejor para ti, quiere hacerte creer eso, pero los fines de lucro son su único objetivo. 


Irás a conciertos, los dolores de cadera pasarán a segundo plano.


Pasarás la frontera muchas veces, y siempre regresarás con una sonrisa entre coqueta y risueña.

Tendrás muchos secretos, los tuyos y de los demás.

La idea de tener un estudio iniciará con un rinconcito de mucho detalle, escribirás menos pero hablarás más para tu interior, el sol no te acompañará siempre. 

La oscuridad ya no será terrorífica, te gustará, pero amarás la luz del día entre piernas y piel desnuda.

Escucharás música nueva a la fuerza, te obsesionarás con el disco que escucha ese chico que se retuerce mientras estás mirándolo directamente a los ojos.

La playa de noche será exquisita, morirás de frío pero él te abrazará.

Alucinarás mucho, te aterrarás por el consumo alto de sustancias, no es recomendable, te asustarás.

Tomarás muchas fotografías sin sentido, tendrás un álbum prohibido. Si alguien ve esas fotos se reirá de ti, pero te apoyará, tu naturalidad al contar las cosas hará que ella sea cómplice, será parte de tus aventuras.

Tus amigos también querrán su espacio, y no estarán de acuerdo contigo algunas veces, no te preocupes, pasará. Sentirás que no comprenden tu situación, pero en realidad no la entienden, y solo te harán creer que sí, no los culpes, la empatía no es un don incrustado en todos.

Cuando pienses en viajar detente, planifica poco y márchate, no lo pospongas, te vas a arrepentir. Viaja sola, es exquisito, tendrás mucho tiempo para arrepentirte luego, así que ve. Procura no planear nada respecto al amor o a la pasión, eso pasa de forma increíblemente parametrado sin planes, créeme, es fenomenal.

Te mentirán, tu creerás, pero luego los alejarás, eres astuta.

Te centrarás solo en tus emociones, abrazarás a tu almohada noches seguidas, querrás decir muchas cosas, pero callarás porque temerás mucho más las posibles respuestas.

Aparecerán personas de forma tan espontánea, que recordarás cada detalle de la noche que se conocieron. Los astros se alinearán aquella noche, luego, meses después, uno de ustedes lo mencionará y se echarán de menos.

Te detendrás a escuchar mucho a las personas y se enamorarán de esos momentos, no confundas, no eres tú, es tu habilidad.

Las noches sola en una isla alejada de la ciudad serán tu mejor terapia. 

Acepta cada cerveza y cigarrillo cuando estés triste, pero también no lo hagas, acepta las que compraste tú para que esa noche sea menos mierda que la anterior.

Recuerda que no seríamos seres increíbles sin nuestra historia, y nadie la puede contar mejor que una misma. No la cuentes hoy, tampoco mañana, estamos bien, sí, estamos bien así.



Debo confesarte algo.

Si te perderás.











- La de los cabellos desordenados.