domingo, 11 de noviembre de 2018

Martina de 21:46


Ella ha fracasado 2 veces en eso llamado "dile lo que sientes".

Martina no tiene idea de como es la vida amorosa, pregúntenle de su vida sexual, creo que tiene coito más seguido que una persona común y silvestre, no se vayan a las estadísticas por favor.

Ella hace unos meses o tal ves menos, le escribió por su red social favorita, un texto ligeramente grande pero presentable a un chico, este chico soltero buena onda, no estaba interesada en nada más y en nada menos que en una bonita amistad, Martina le dijo que todo bien, que agradecía que sea claro por esta vez, porque las últimas veces, era todo menos claro con sus testimonios y actitudes, la sostenía de la cintura, la besaba, le decía para salir, coquetearon mucho, y ella enlazó todo eso con un interés amoroso. ÑEEE ERROR.

Hoy son amigos o son finta de aquello, porque no se ven, no se cruzan, no se comunican, no existen.
Aunque Martina sea muy relajada con el tema, se la pasa promulgando su temor de decir lo que siente a los hombres, ella cree en primera instancia que es amor de pareja, cuando es lo último en lo que piensa el otro humano. Les advertí. Martina no sabe acerca de la vida amorosa. 

Dato curioso: Una tampoco lo sabe.
Una amiga, muy muy amiga, me dijo. No se que pasará contigo cuando tengas una relación, porque las discusiones, los conflictos y las cosas de novios en estos tiempos son muy diferentes, y no se si te podrás adaptar. Llevo años soltera, creo que eso hace que les responda sus dudas. Una vida amorosa debería ser sencilla, según mis pocos conocimientos al respecto. Creo que es porque soy idealista, y estoy evitando caer en una relación tóxica como las que nos invaden. Por Zeus muerto y resucitado caray.

Estoy bailando con Manfred ♥.

La segunda vez que Martina reveló amor, en lugar de deseo sexual, fue hace un par de días. Es gracioso porque si hubo el deseo sexual anteriormente y lo equilibró tan bien, que terminó con sonrisa de madrugada.
Martina tomo su celular se fue a notas y con una de las canciones más lentas de su playlist, le escribió mucho, lo copió a la conversación y demoró varios minutos en enviarlo. Hasta que al fin logró hacerlo. Recibió un "Gracias" día después. Ella está enferma, pero no de amores, dolores de Watson.

Martina me hace confesiones cada noche, yo las escribo y ella se enoja mucho por eso, pero, que se prepare, tiene que saber que un libro le costará mas testimonios y confesiones nocturnas que nadie más las hará. Así que la preparación anticipada siempre encaja.

Martina también me mando un texto hace días, revelándome su mayor miedo, un miedo tan significante para muchos, tan normal para otros y muy encantador para mi, cuando encantador y miedo no vayan para nada de la mano. Pero los miedos están más que listos para no tomarlos con manos suaves y ligeras, al contrario, manos determinantes y música ruda para que teman ellos de nosotros. Martina debería saberlo, ya le mandaré un texto respondiendo a ella mi mayor temor, porque entrar a ese punto de confianza me inserta en su planeta.





- La de los cabellos desordenados

viernes, 12 de octubre de 2018

Cocíname en pista de púas

Hola

Solo te he tenido conmigo una noche, no sé que hiciste, no se cuál fue tu estrategia, no sé si fue una en sí, no sé si eras realmente tú en el auto, en el restaurante, en la playa, no sé si eras tú en el mirador. No hay que pensar, y menos en ti ahora, alerta: problemas, grandes, de esos que te hunden muy hondo, de esos que no quieres salir y si sales es porque tienes superpoderes.

Luna bonita de noche, de día iba a tener el gusto de conocerte, pero el cambio de plan salió favorable, hasta que te despojaste de todo, hasta que me quise ir, hasta que tu sentiste culpa. Un todo se destruyó, creo que nos estamos odiando, por una decisión que no quería asumir.

Escuchar tu voz temblorosa y luego segura, escuchar de tu madre, de tu padre, de tu hija, de la madre de tu hija, de tus estudios, de tu trabajo, de tu auto, de tu vida pasada, de tus vicios, de tu pasión, de tus objetivos, de tu querer, de tus inquietudes, de tus decisiones, de tus sentimientos, de tus gustos, de tus miedos, de esos que jamás tendrás el valor de gritarlos, conmigo los disfrazaste pero los desnudé, no temas, los guardaré en mi caja roja.

Eres diferente, eres esencia de fuerza y determinación, sin embargo, tienes más miedo de lo que en un ser humano cabe, pero solo tú entiendes de eso, porque estas creyendo en ti mismo a pesar de todo.

Eres una de las personas en las que poco confío, pero eres estado, quiero estar de copiloto y decir lo que pienso, quiero nada, solo quiero saber si estas bien. No puedo preguntar, no tendría respuesta. Haz acalorado ambientes en segundos, haz enfriado cuerpos, haz hecho enojar, haz hecho dramas post lío, haz hecho tanto para nada, tenlo presente, no comentes, no plasmes, porque ya no lo necesita nadie. Por lo menos se que ambos no necesitamos de eso, porque imagínate si pasaría, la felicidad nos abundaría y es algo que no queremos, ello duraría tan poco que volverías a desaparecer. 

He escrito luego de meses para muchos, un par de semanas para algunos, un par de días para los míos, un par de horas para ti. Estamos a nada de cometer negligencias.

Te he leído sobre el valor de las personas, que fumaste esta vez, creo que fue un tuétano muy fuerte, porque tienes el arma y base de todo. Felicidades, muy bien campeón.

Un sombrero sin pliegues, unos lentes inservibles, una canción estúpida, unas manos temblorosas, un camino sin púas, no, con demasiadas, un semáforo ignorado, un abrazo olvidable, un amorío falso, una decisión de muchas consecuencias, un amor en los malos tiempos, una detención de terror, un instrumento que jamás toque, una vista oscura, un ciudadano sin identificación, una risa entre lágrimas, unas lágrimas entre las sábanas, montañas en tu pecho, respiración agitada, un par de medias debajo del asiento, un reto que caducó, una niña ausente, una mujer caminando sola, un hombre en forma de lloriqueos, un frío de los mil demonios, un silencio cómodo, un silencio necesario, una mente feminista, una mente cortante, una personalidad inofensiva, una ruleta mental, mejillas calientes, calles silenciosas, país cercano, pistas secas que formaban un camino corto, que deseaba tanto que jamás tenga fin. 


Eres suma de tanta ausencia y tanto daño superficial. ¿Quién te hizo eso?

Aun pienso mucho en vociferar que pasa y que no, tal vez las etiquetas dormidas sean el pan de cada día y nadie esta preparado para semejante puesta en escena, nadie, y menos tú, pequeño niño de escarlata.





- La de los cabellos desordenados.

miércoles, 18 de julio de 2018

En carretera


No tenía planeado encontrar amistad en humanos sin rostro conocido, y menos aún, depositar confianza en una persona que veo por primera vez, las cosas son impredecibles y eso me hace tan consiente de todo, de hasta lo que ingiero, de lo que observo, de lo que produzco y de lo que no está a mi alcance. Soy un ser feliz de forma inconsciente, pero, esta vez al no serlo, me sentí tan estructurada para el bienestar personal, que lo daría todo para que así sea por el resto de mis días.

Detenerse a dormir es un privilegio, y más aún en momentos tensos y circunstanciales. A veces, es mejor no pegar el ojo a ningún lugar, no tener vista sería tan positivo como el que no come por días. No exagero, serías feliz, yo lo vi.

¿Cómo no voy a tener ganas de llorar si cuando me abrazó se quedó congelado?

Las vibras de una persona son transmitidas tan rápidamente que no surgen emociones tristes, al contrario, la adrenalina es fiel compañera de ellas, no es su árbitro, no podría serlo jamás, porque si así fuese, no tendría mucho sentido el peligro y el miedo existencial de todos los días. Yo vivo con ello a diario, no es malo según yo, según los libros que he leído tampoco es el peor mal, sin embargo, la cantidad de personas que me leen, tienen miedo a algo que aún no descubren, y eso si es peligroso.

La compañía en forma de carne y hueso es lo que muchos piden a gritos. Y gritar es consecuencia de un sentimiento de abrupto ser, es consecuencia de páginas de vida no digeridas en forma de aprendizaje. Para mi, gritar, es más que eso, es más determinante, ya no es tan solo alzar la voz, es conseguir placer en un autoconocimiento tan frágil que pocos conocen.  Mi compañera es una de esos pocos, es tan real su grito que su adrenalina se convierte en juez y separador de momentos, de energía y sobretodo de males en suma.

Que bonito regalo de cumpleaños 23. Aprender de la frontera real, lágrimas de dolor, personas con sonrisa diaria, seres observadores, tipos memoristas, mujeres sin flores, hombres sin poder y niños perdidos (sonó mi alarma para ingerir mi pastilla, ayer no lo hice, estoy en peligro nuevamente), niñas analizando.

"Desaparecer cuando cierro mis ojos, me reconforta"
"Construyo un hogar en tierra firme, pero, es campo minado"
"Tengo mis pies helados, él me abraza por la cintura" 
"Durante un día tan solo comí una manzana verde y 2 huevos revueltos"
"He acariciado mascotas, y esas mascotas tiene como dueño a la personas más grande y sensible que conozco"
"He revisado mi correo, porque era la única forma de saber que tengo identificación real"
"Las redes sociales son olvidadas cuando te acuestas y no sabes lo que te espera mañana"
"Inventas historias de miedo, pero, las reales son de terror"
"He escuchado correr el agua de la ducha por minutos, solo susurró "no te muevas"
"Hice preguntas innecesarias y descubrí todo lo necesario"
"Publicar"
"Guardar"
"Vista previa"
"Cerrar"
"Mi progenitora confía tanto en mí, que me da consejitos para sentirme triste, me hace saber que las emociones de todos los días no siempre son las mejores"
"Me dijo que un 18 nos volveremos a encontrar, no quiero que avance el tiempo"
"Mi casaca necesita ser planchada, yo necesito que me acomoden la vida"
"He escrito miles de notas en mi celular y temo que alguien lo lea"
"Tiene fecha, hora, emociones, sensaciones, sentimientos y etiquetas unipersonales" 
"Mi té verde no me calentó los pies"

Un hombre se sentó a mi lado y me preguntó cuánto tiempo falta para llegar, yo dije, 30 minutos, y cuando me tenía que ir me dijo "Adiós, un gusto". Él fue mi rescatador de carretera. Que este desorientado en el tiempo me hizo recordar que, es tan relativo los minutos y los días, que volvería a dormir sin preocupación, pero recuerden, quiero ser más consciente de lo que me está pasando.

Tengo la suerte de escribir en esta ciudad, y no en ella, donde el cielo es gris. Por eso me fui por la madrugada a la playa con rumbo hacia el sol, patéticamente no lo conseguí, su auto no llevaba nada, él su cruz, yo una agenda y nos fuimos de aquí.

Entre la diversidad, yo voy por la carretera en busca de calentura para mis pies. Se trataba de conseguir un pueblo en llamas, arena tibia y playa de cómplice, pero por supuesto, todos tenían un lugar, nosotros y la noche claro que no. 

El día comprendió que era hora de reencarnarse en él, y así, convertirnos en livianos, pero felizmente extraños. 

Es curioso, he contado mis horas sin forma, sin sentido, en desorden. Si supieran el orden, toman un ukelele y lo rompen conmigo, pero yo aplaudo junto a la rama, madera sea como sea, sin fin. (Vivo perdido en tu horizonte, por tu maldita maleta y no hay despedida).

Yo espero el sol, la persona me busca en la luna y yo tan solo canto "De tronco en tronco" y tiene una melodía tan bonita que decide acompañarme a esperar el sol, por minutos, muy pocos, pero lo hace.

Yo solo escribí " V Á M O N O S!

Solo mis pies en la arena por favor, para evitar tragedias.







- La de los cabellos sin medida desordenados.









lunes, 11 de junio de 2018

Josefina el 11


Josefina le escribe todas las noches, él no lo sabe, es mejor así. Ella plasma algo muy parecido al amor, creo que es ilusión de la tóxica, pero, a ella le hace feliz. Josefina llora regularmente, come con lágrimas en los ojos, cocina con entusiasmo, duerme con mucho miedo, tiene pocas conversaciones en la vida real, se esconde entre las sábanas, entre abrazos de su madre y miradas de su padre. Josefina es feliz instantes muy pequeños, Josefina no me lo contó. 

Ella cree que su cuerpo tiene muchas responsabilidades, sin embargo, solo la veo pendiente de una tarea, sobrevivir, ingiere alimentos porque sabe que es el combustible que necesita, ella bebe agua, poca, pero bebe porque es el aceite para sus motores, ella duerme, mucho, porque sabe que las lágrimas se detendrán solo así. Josefina no se cuida, ella coge alguna chompa porque no tiene que más ponerse, ella quisiera jamás ducharse, pero ya se lo impusieron, no hay marcha atrás. Josefina no me conoce, creo que no se conoce ni ella misma, pero, ¿Quién sí?

Josefina no se ve al espejo, no les daré explicaciones, son tan intolerables que le temerán. Tiene 47 peluches que cuida como hijos, creo que un par se los regalé yo, indirectamente, yo quería que estuvieran en la basura pero a veces no hay marcha atrás. Manifestó alegría, eso me hizo feliz a mi.

Durante las noches ella se esconde bajo su cama, durante el día se esconde sobre su cama, durante las tardes, se llena de medicamentos, durante la madrugada grita desde su ventana, durante su vida no ha sido ella.

No corre, pero camina mucho. No habla en público, pero escribe para todo un público no merecedor. No viaja, pero se dirige siempre a lugares nuevos. Ella es extraña, ella no usa los ojos para intimidar, sus manos son su mejor arma. No obedece, grita por horas y se retuerce para poder encontrarse, y no usa la respiración como método, y menos aún para vivir. Josefina no sabe respirar, ella conmueve, por eso aún está entre nosotrxs. 

Josefina no está feliz en su ubicación actual, su lugar favorito está a unos kilómetros, por ahora inalcanzables, ella va siempre que puede. Cuando llega, ella está en vida y la respiración es una necesidad, es inconsciente, es lo normal, ella es una humana común.

No cree en los testimonios de la gente. Tiene amigos. No confía en ellos, habla con ellos cada vez que puede, los considera parte del proyecto de vida, conspiran sobre ella, entonces, considerarse hacia la sociedad un ser social, es plenamente estratégico, no quiere verse extraña, aunque cotidianamente la juzgan y tienen a diario "algo" que decir.
Yo le conté a Josefina mis dudas respecto a varias cosas. Ella solo giró la cabeza y dijo -"No viajes a ningún lugar por nadie, que los destinos que tomes, sean por el factor sorpresa, jamás por personas, ellas y ellos fallan".






- La de los cabellos cortos desordenados .

miércoles, 2 de mayo de 2018

Uno y ella


Estuve sentada, mi espalda dirigida a sus ojos, yo evitando observarla, ella pidiéndome permiso, ella no queriendo incomodar, yo con sensación extraña pero no incómoda, mi zona de confort esta siendo modificada con el paso del tiempo, la manejo como se me antoje, me retuerzo, me conmueve, y no se mueve más, es lo ideal, pero a veces le temo mucho.

Yo con mi laptop encendida, mis ojos dando vueltas, lapicero en mano, hojas por montón, tenía fichas pendientes que llenar, en eso estaba yo, ese era mi plan mañanero, y de repente rogaba que mi ojo cerca a la nuca me sirviera más que nunca, jamás fue así. La sensación del lugar y de los cuerpos eran la cósmica necesaria para pretender saber lo que pasaba. 

Ella con su cabellera oculta, con lentes y descalza, inicia un proceso nuevo para mí, rutinario para ella. Yo trataba de conjugar todo el cuadro, las personas, lo abstracto, los tangible, el aroma, la materia, la tecnología, las preguntas, las ideas, las creencias, mi ideología, mi ser y su momento. Era un espacio sin forma, tal vez angustiante para el de afuera, sin embargo, controlable por una fuerza sobrenatural, un ser de pensamiento y omisión.

Ella no sabe de mí, yo no se de ella, solo la amabilidad y aire cotidiano nos conoce, nosotras no, tal vez eso hace más difícil nuestra convivencia, ella desaparece, yo no la busco y eso se transforma en una calificación instantánea, creo que ella no sitúa sus ojos al "self", ella grande y fuerte, se transforma en diminuta y fiel, y el querer externo es muy diferente. Sube la mirada y agacha la cabeza, no tiene dirección pero si ideales, no tiene temores presenciales, confiar es una palabra fuerte y aterradora, yo le aterro, y yo no soy fuerte, yo no.

Ella no necesita campanas para dirigirse a un santuario, ella no necesita alcohol para hablarle, para pedirle, para entablarse, ella no. Ella se sitúa en sus piernas y brazos sobre el piso, y alaba, grita en su interior y besa mucho, agradece aún más y se castiga de forma incoherente.
La belleza en sus ojos cristalizados son su mejor "yo". Su relación más cercana la tiene con uno y uno tiene miles de relaciones, uno es fiel, uno está en libros, uno está en cuadros de texto, uno está en la mente de todos, uno no se ve, uno no respira, uno vive, uno no está.

Ella se conmueve con historias de uno, ella cree en uno por lo que escucha, por lo que lee, porque le atrae todos los días, desde que nació, ella ama a uno.

Aterrizó con dolores que crecían en intensidad y se desmoronaban en espíritu, le pidió perdón a uno y uno la abrazó.






- La de los cabellos cortos desordenados.