martes, 31 de octubre de 2017

Ser pusilánime

Ella tiene sangre de humana, no de mujer.
(En estos momentos soy un ser humano vertebrado, no soy mujer, no soy hombre)

Tengo miedo de decirte lo maravillosa que eres, temo que exploten mis ideas al llevarte al puesto tan alto; pero, no temo porque sea una falacia, o porque las reacciones me tumben. Temo porque ya no estás creyendo en ti misma, y no creer en nadie me da miedo, porque te diré lo increíble que eres.

Eres perfecta, y no es porque lo tienes todo. Lo eres porque "SER" ya es suma de perfección.

Eres el ser humano que engloba más cadenas alimenticias, sin tener idea de que podría ser tan fundamental como el amor, eres carne viva, eres cuerpo de paz, eres silencio de la guerra, eres condimento inexistente, eres granada que expulsa felicidad, eres capa protectora, eres tiempo valioso, eres caja de secretos, eres cápsula de emociones, eres poder, eres creer, eres brillo en la oscuridad, eres brillo en luz del día, eres aroma de avellanas, eres tornado que arrasa con lo malo para transformar y reciclar, eres sexualidad enamoradiza, eres ojos canicas de encantamiento, eres compañía y soledad, eres influencia, eres ejemplo, eres fortaleza, eres piel arcoiris, eres unidad del universo, eres ideal.


No vales oro. No debes tener un valor alguno, no debes identificarte con oro, plata, pedazos de papel, ni siquiera debes identificarte con el precio del amor, en serio, son conjugaciones y vocablos innecesarios, pero lamentablemente, hemos sido nosotros en pie de batalla formando eso.

Detesto que te hayan dicho que saliste de la costilla del hombre, cuando ni siquiera eso es posible, pero lo has escuchado tanto, que ya tienes estructurado aquel concepto en tu lado derecho del comandante.

Me ofusca por lo que estás pasando, estoy en una línea delgada de llegar al odio, pero no, me encuentro en proceso de descarte, proceso lento, poco a poco. Pero, ¿Por qué tú? ¿Por qué tener vulva y senos, te hace significativamente inferior, débil, oprimida, diminuta, insegura, delicada, pusilánime, desfallecida, exánime? ¿Ser mujer significa todo lo anterior?




-La de los cabellos cortos desordenados.

viernes, 20 de octubre de 2017

Velada del 7 de octubre


Aprieto mis manos, miro alrededor, escucho mi canción favorita de estos últimos días, tomo una sopa cuando detengo mis dedos, frente a mí una rosa de papel gigante, y al otro extremo mío, mi hermana viendo una serie muy concentrada. (Panorama actual)


El cinco de octubre del 2017 viajé a Lima. Iniciemos los verbos. Comer, beber, embriagar, alcoholizar, festejar, bailar, caminar, estudiar, comprender, escuchar, visitar, besar, abrazar, descansar, observar, analizar, saltar, fumar, sujetar, duchar, dormir (aunque hubiera preferido no hacer), manejar, conversar, gritar, pasear, escribir, compartir, publicar, fotografiar, filmar, correr, respirar.

El seis de octubre me cazaron, me atraparon y fui presa fácil. En realidad no, ambos fuimos animales atrapados, solo faltaba unirnos. Las redes sociales eran nuestras aliadas desde tiempos memorables, aquel día fueron nuestro pulmón. 

Yo ubicada en varios lugares en cuestión de segundos, él de compras de un lugar a otro. Días anteriores teníamos previsto festejar, "la noche es corta", en realidad si lo era, pero en un "Mírame a los ojos - Jajaja-" se detenía el tiempo con risas y sin excusas.

Llegaba a mi ubicación y me cambié, no tenía la decisión final, no tenía frío, tampoco calor, no sabía si meterme a la ducha hasta derretirme, o sabotearme y dormir, mientras los demás se iban de fiesta. Tan solo cogí la ropa y me cambié, mi celular no funcionaba, no prendía, fue en ese instante y lo que restó de la noche, que mi odio a la manzana mordida iniciaba. El vestido azul con cuello bebe rosaba mi piel, las pantis negras de igual forma, me agaché por las zapatillas, busqué el collar indicado, sacudí mi cabello, pinte mis labios oscuros, no estaba feliz, los pinté rojos, di un salto, respiraba de forma muy consciente, regresé a la habitación, cogí mi cámara, cogí mi cartera, dinero, busqué mi personalidad, atrapé la sonrisa y me dirigí a la puerta, me despedí del grupo en la sala y dije "Ya vengo", una de ellas me vió me sonrió y me dijo "uuuy, te vigilaré desde la ventana, desde aquí lo veo todo" y en mi mente me decía "Maldita sea, es cierto" por eso amo su hogar. Mi otra amiga también sonrió al verme y tenía una sensación estupenda, ya quería verlo. Salí del lugar, me dirigí al ascensor, baje 9 pisos, mientras que me miraba y miraba las 4 paredes, en el primer piso debía decir "Hasta luego", salí del edificio, cruce las líneas peatonales, y él estaba a pocos metros de mi "desorientado" aunque yo tengo otra teoría del momento.

Nos saludamos, aunque primero salude a su espalda y luego a su rostro. Nos obsequiamos un abrazo e inicio la caminata y la conversación. Sujetaba mi cartera en momentos precisos porque creía que se caería pero solo fue una acción sin importancia. El parque Kenedy ubicado en Miraflores era el escenario de nuestra velada. Nuestros temas de conversación fueron diversos, fueron muchos, todos con algo oculto, luego lo descubrí. Nos detuvimos para sentarnos y "descansar" pero lo creía innecesario, continuamos la caminata y fuimos a uno de mis lugares favoritos, Larcomar, siempre que voy a Lima voy a ese lugar. Una historia a los 18 años tiene la culpa. Desde esa edad me gusta ese lugar, es que en realidad Larcomar es más que tiendas, patio de comidas, bares, etc, tomenme en serio, es mucho más que eso.

Detalles de la conversación camino a ese lugar no los daré, aunque inconscientemente lo hago, esa habilidad es innata, "No lo quiero decir, pero  lo digo", tonto pero me pasa.

La libreta. En el camino el aroma del mar era exquisito, deseaba quedarme ahí a contemplarlo de por vida, él y sus anteojos fijaron puntos en un objeto, una libreta, según yo algo peligroso, una bomba, algo negativo sea lo que sea, yo exagerando, yo siempre. Él se reía de mi, yo tan solo continuaba caminando y firme en mi posición de lo peligroso que era tomar algo encontrado en la calle. La gente alrededor era suma cósmica inusual y perfecta, era el momento de disfrutar a todos, al momento y sobretodo la compañía.

Llegamos a tomar asiento, a ubicarnos uno frente al otro, inicie tomando fotos de él, el cogió mi celular e iniciamos a filmarnos, tomar fotografías, reír, contar cosas y continuar con lo usual. Luego de tanta charla ambos teníamos hambre y nos dirigimos a un lugar nuevo para mi, "Papacho's". Él ya tenía claro que pedir, bueno su lenguaje no verbal me decía eso, fui yo la que no tenía claro nada. Al final decidí. Quiero hacer énfasis en la hora, creo que eran 12:10 am aún había gente comiendo me sentía más tranquila, nos sentíamos más tranquilos, pero se iba uno tras otro, pero no estaba muy observadora en cuanto a eso, mi objetivo era él, era conocerlo, era vibrar, era compartir, era transformar ese pedacito de vida con un compañero de velada. Habíamos llegado al lugar indicado, crayolas y papel, eso es fantástico, siempre quise ir aun lugar de comida con aquello. En Cuzco tuve la opción pero jamás se concretó. Lima estaba a mi favor, en realidad, estaba a favor de ambos, de una combinación nueva, extraña y muy cálida. Nuestros platos llegaron, las hamburguesas gigantes estaban queriendo estar entre mis dientes, pero la guarnición de camote me estaba enamorando aún más y la devoré, mi compañero era libre de coger los que deseaba y así fue, todo era preciso, todo era perfecto, mi dibujo, mi comida, mi lugar, mi viaje, mi compañía, todo se transformo a mío desde que decidí pensar en conjunto pero desde mi anhelo.

La hora no se detenía, recuerdo que ya eran casi 2 am y mi cuerpo era feliz, pero siempre lo bueno debe acabar, salimos del restaurante, entre luces, música, voces, mar y fantasía. El malecón nos esperaba, tenía que distraerlo, lo había abrazado por el frío, tenía que huir, la caminata de regreso fue una lección de como filmarte a ti mismo sin sentirte tonto, lo hice y me sentí como siempre, siendo yo. Él lo intentó, lo logró, estaba siendo él a través de una cámara. 

Mientras hablaba con él, compartí situaciones en vocablos y compartí extractos de mi vida, algo que siento perdido en muchas personas. Se pierde tan velozmente que me asusta. Él me obsequiaba fragmentos únicos, su realidad, su historia, su día a día y sobretodo, me obsequió tiempo, agradecida por eso, fue estupendo.

Llegamos nuevamente al distrito donde me esperaban y decidí desviar el camino inicial, y él aceptó, y la risa fue su mejor amiga por más de 5 min, si estas leyendo esto, eres un loco encantador, te mereces el amor de esa mujer. Cruzamos muchas calles, yo estuve seria por algunos minutos por personas ajenas, luego expulsé algo que no me agradó. Continuamos el recorrido y las preguntas no estaban ausentes. 

Llegamos al parque, fuimos a las mesas de ajedrez, le pedía a la luna que me abrigara porque el frió me invadía, le pedía al sol no salir, le pedí a él respuestas. Nos pusimos de pie luego de 40 minutos, nos dirigimos a un pasaje solitario, seguíamos en modo curiosos, queríamos saberlo todo, pero eso jamás se lograría, saberlo todo de alguien en una noche es para extraterrestres, para humanos se trata de un constante compartir.

La frase de la noche "¡Que fluya!". Lo logramos, fluyó perfectamente, fluyó con abrazo de inicio y de final, abrazo con sabor a "Vuelve pronto". La puerta del edifico nos contuvo, se convirtió en testigo, el aroma del pronto amanecer fue el pilar del fin de la velada. 

Y se convirtió en la velada del 7 de octubre.

El tiempo, el móvil y el arte de la velada.

Tu voz sobra en el momento que decides dibujar o escribir, con la presencia de alguien nuevo. Al iniciar la interpretación lloras, te retuerces, mueres confundido. 

Me suele pasar, ¿y a ti?




- La de los cabellos desordenados.

domingo, 15 de octubre de 2017

No esperes ángeles

Imagina demasiado. Quiere matarse, quiere escribirle al amor de su vida, ¿A cual de todos? Quiere entregar sus cartas, quiere besar a varios hombres, quiere acostarse sin ropa con él, quiere acostarse con ropa con aquel y quiere dormir sola por siempre. Quiere desnudarse frente al espejo, quiere comerse 21 hamburguesas, quiere beber alcohol sin fruncir el ceño, quiere quitarse el sostén de forma sensual, quiere besar su pecho con los labios pintados de rojo, quiere arrancarle el cuello a mordidas de fanática desesperada, quiere girar en cubos verdes, quiere cometer errores del tamaño del mundo, quiere gemir muy fuerte, quiere uñas perfectas, quiere el abdomen deseado, quiere vivir al compás,  quiere sostener la tanga de la prostituta que está en coma, quiere cepillarse los dientes con los brazos atados, quiere convivir con ella misma tan solo por las noches que aun siga teniendo ambas piernas, quiere tomar fotografías a gente conocida sin ropa y admirar su piel, quiere colocar condones como experta, quiere saborear de todos los placeres de la vida, quiere ver películas por siempre, quiere filmarse besando a desconocidos, quiere besar a conocidos, quiere tirar piedras al estómago a la gente mala, quiere coger su cabello y recostarlo sobre un pedazo de crema pastelera, quiere hablar de sexo con el papa, quiere tener sexo con su retorcido pensamiento, quiere masticar carne humana, quiere abrir sus piernas, quiere a sus perros muertos con vida, quiere hablar de armas con una niña de 6 años, quiere hablar de muñecas con un hombre de 73 años, quiere tener otro par de ojos, quiere tatuarse el símbolo más extraño existente, quiere tener una conversación sin fin con su vagina, quiere platicar con su índole deseado, quiere someterse al castigo, quiere besar sapos mientras el príncipe azul le acaricia la espalda, quiere escribir del delicioso acto sexual que experimentó con su compañero del jardín, quiere seguir siendo transparente, quiere sabotear a la mentira, quiere enamorarse de la verdad, quiere bailar desnuda, quiere una vida sin tapujos, quiere cámaras escondidas, quiere lentes convertidos en baratijas de pasión, quiere los labios de aquel hombre oscuro, quiere la barba del hombre ficticio, quiere el cabello de la mujer maravilla, quiere la casa de su mentora, quiere la lengua más limpia, quiere un premio robado, quiere volar de la mano de su amor platónico, quiere acurrucar al mal aliento, quiere desechar las tangas de las mujeres sensibles, quiere agotarse de tanto movimiento, quiere música para cada ocasión, quiere una niña, quiere un amor de tres piernas, quiere lo imposible, quiere creer en el hogar, quiere llenar un pedazo de su vida de cuadros, quiere comerse el tiempo, quiere mostrarle al espejo la oscuridad, quiere conocer al verdadero monstruo, quiere vivir la guerra y finalmente no quiere nada de lo que ella imagina.



- La de los cabellos desordenados. 

sábado, 7 de octubre de 2017

Aventura sin lunar


Tomar la decisión fue lo primero en cuanto a sucesos del día. Mis demonios saltaban mismo carnaval de verano, ese, que viene con emociones a mil, y un sol de los mil Dioses. Lo esperado era deseado menos mientras que lo nuestro era conyugado más. De repente sostuve mis ganas de escapar y corrí mediante un puente de emociones que iban de caída. No estaba segura de la decisión, así es, tome esa decisión con botas para agua en sequía extrema.

Estaba en el centro de un pedazo de ciudad, mi cabeza quieta y mis labios en movimiento por una y mil sonrisas que le mostraba a mi espejo, aunque en realidad quería sonreirle al conjunto de huesos de piel oscura que estuvo alguna vez frente a mi, y nuestra respiración iba como vuelo de águila. Corrí hacia una capa con significación de libertad sin aportación positiva, y me detuve para arrancarme en pedazos de conjugación de vómito verbal. 

Entonces al iniciar el atardecer, tome muchos cigarrillos y no prendí ninguno, fumé una brisa de encuentro repentino que no deseaba imaginar, ante consecuente previo tema de conversación. 

Quise corregir errores con palabras, quise sazonar tu amor con lujurias, quise soportar la ola verde de tu mano, pero te ubicaste en el lugar de la carretera de tierra falsa. 

Los edificios vuelan por la raíz, la ciudad está en vibra de muerte constante y yo estoy conspirando hacia ti, estoy conspirando para que te rompas y sea yo el pegamento deseablemente para tus huesos. Te detienes, abres los brazos, muerdes tus labios y te retuerces ante mirada fija.

Todo lo que pude explicar con líneas, se desplomaba cuando llegabas a la psique, de una fomra tan veloz, que nadie abrazaba a tu pensamiento constante.

En realidad uno es de donde camina descalzo sin miedo, aunque ya hayas susurrado tu nombre como tu mayor miedo, ante la oscuridad, o ante el desfasio con algun trastorno de personalidad.

"Buenas noches" me escribió, me configuró y me reafirmó lo de cada noche.






- La de los cabellos desordenados.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Conversación de trece minutos


Hace una semana exactamente, recibió un mensaje, este venía con buenas y malas noticias, noticias entreveradas y constipadas. Fue un mensaje directo. No esperaba algo menos pero si algo más. Terminaba esto, e iniciaba aquello también, las cosas no podían quedar inconclusas. De repente sostuvo el mensaje con mucha tranquilidad pero no sabía con exactitud lo que debía hacer, o peor aún, no sabía la respuesta para aquel mensaje.

Sabía de quién era el mensaje, sabía la intención del mensaje, sabía la consecuencia de ese mensaje, pero atinó a responder 4 minutos después.  Diciendo que "Veía venir ese mensaje a ella en cualquier momento, pero no creía que sería ahora". El mensaje tenía como remitente "Hombre que cumplió". 
Ella despertaba aquel domingo con ese mensaje, porque la noche anterior estaba de fiesta, estaba tratando de ser ella con vestido e ideas espontáneas. Pero sin duda, la mejor alarma fue aquel mensaje. Cabe aclarar que la despertó el mensaje, más no la levantó, al contrario la tumbó a la cama con una mirada perdida a aquella prenda favorita, pasando mucho tiempo, tal vez por horas, escuchando música, queriendo destruir el mensaje para creer que jamás lo recibió y miles de excusas. 

Quedó plasmada. Recogió su mirada, tomó su cuerpo y decidió dormir por más tiempo. Decidió olvidarle, tenía que. Había llegado a su fin un pedacito de vida compartida. Ya no quería recibir mensajes por un largo tiempo.

Su juicio solo se detuvo a aceptar la situación, y antes de que alguien se imaginara el mensaje, lo mandó a personas extrañas intentando hacer un experimento social, cruel y determinante para los frágiles. 

Le respondió: Tan solo no existas, vive, pero sin recuerdos.




- La de los cabellos desordenados.